
De izquierda a derecha: Young Cameron Díaz, Young Silvia Pinal, Milk y Vanessa Whoregens. No en la imagen: Belinda sin anorexia.
Ya pasaron un par de semanas desde el estreno de Sucker Punch. Como saben, ya no nombro “reseñas” a los posts en donde hablo de películas porque no cumplen con las normas que los ¡oh! tan elegantes y estrictos pseudocríticos de cine imponen.
Como siempre, lo siguiente es sin spoilers.
Primero Salvador García, a.k.a. JaDW, a.k.a El Señor Xbox tuvo a bien invitarnos a Monzi y este que les escribe a una función previa de la película. Muchas gracias. Eres nuestro amigo aunque uses BlackBerry.
Luego Llegué con muchas expectativas, pues los tráilers y material promocional no revelaban demasiado de la trama y, además, tenían una amalgama de aspectos que resultaba intrigante. Además, hay que decirlo, las protagonistas se veían muy, muy, MUY bien. Y nos sentamos a verla.
Antes de seguir, una definición.
Sucker punch: golpe a traición, golpe por sorpresa. Es una expresión que, en este caso, anuncia que habrá un momento sorprendente y que cambiará la trama del camino A-B al camino A-?
Las primeras secuencias son como un largo video musical. Establecen la historia de Baby Doll, a quien ver en pantalla es un deleite. Luego, nos paseamos rápidamente por el lugar en donde conoce al resto de sus compañeras. Hasta ahí, todo iba bien. Y, después de un momento que nos recordó a Inception (un taco, dentro de un taco, BROOOOOOOOM), empezó la acción. Vamos, ver a una chica de cara encantadora blandir una espada contra samuráis steampunkeados es altamente entretenido. Y luego, verla enfrentarse a zombis nazis revividos. Y luego, dar balazos. Y luego, se vuelve un poco repetitivo ¿saben?
El fuerte de Zack Snyder es la imagen. No he visto Legend of the Guardians: The Owls of Ga’Hoole (que es la anterior a Sucker Punch), pero el resto de sus películas (Dawn of the Dead, 300, Watchmen) tenían detrás materiales originales muy poderosos. Ok, sólo 300 y Watchmen, porque Dawn en realidad me atrae por la matanza zombi. Pero iba sobre rieles, gracias a la versión original. Sin embargo, si hay que tener ciertas habilidades para hacer de Watchmen algo entretenido y comprensible para cualquiera. Ajá, cual-quie-ra. Por mucho que Alan Moore “hay redefinido el género” y “ay, no me toquen lo que yo amé desde niño, aunque en realidad lo leí cuando ya estaba treintón”, siempre será elogiable el hecho de que la “novela gráfica inadaptable” haya podido ser manoseada por Snyder, le haya agregado un soundtrack ad hoc y la haya convertido en una película, con todas sus reglas.
Pero no creo que Snyder sea un director ‘visionario’. Esa tagline le hace daño. Es lo mismo que pasa cuando a un actor le ponen calificativos para vender sus películas. Los más inocentes (y tarados) las usan en su contra. Eso de visionario, bueh, seguro se le ocurrió a alguien en algún departamento de márquetin. Pero será usado como “argumento” por los más ardidos, para intentar probar un punto que no tienen.
Ahora La película es predecible. Muy predecible. No hay tal ‘sorpresa’ prometida desde el título. Eso es lo que tengo en contra de ella. No puedes llamar a un producto: “La Película que te Va a Hacer Mojar los Pantalones de la Sorpresa” si no hay tal. O si llega un momento, debido a la repetición de escenarios de fantasía, en el que deja de importarte si vas a ser sorprendido o no. Por otro lado, creo que la manera en que la promocionaron fue incorrecta. Los hombres fuimos en tropel, pero en realidad es una película para mujeres. Cuando llegué a mi casa, le mandé un mensaje a Monz al respecto. Intenta ser una película que sea el equivalente a 300 para los hombres, aunque es paradójico que Sucker, con sus outfits a la manga, rostros de ángel, piernas espectaculares y gatez de Vanessa Hudgens sea para mujeres y 300, con hombres de abdomen de acero, sea para el público masculino. Y creo que nunca intentaron atraer a las mujeres a verla.
Lo malo El guión. Le tuvieron demasiada confianza a Snyder. El tipo necesita tener de fijo alguien que SÍ sepa escribir. Es flojo, flojo, flojo, no es lo sorprendente que promete y los personajes no están desarrollados. Ninguno.
Lo bueno Las chicas. Son todas encantadoras. El aspecto visual, muy bueno, como es usual con sus películas. El soundtrack, que ya pensándolo, es como colección de hits que se debería llamar Power Girls. Todas encajan en donde deben.
Lo meh La historia, de nuevo.
Lo WTF Lo que pasa en los créditos de salida.
El veredicto Si ustedes tienen ganas de desconectar por completo el cerebro y ver chicas soltando balazos en atuendos pequeños, vayan. Si quieren ver una película que sea intrincada y con una trama que los haga pensar, espérense a ver qué hace Aronofsky (aunque con Black Swan no había que pensar mucho. Tampoco con The Wrestler) . Si quieren algo que gane el Oscar, no se acerquen. Si quieren rantear acerca de “ay, mucha cámara lenta”, mejor pongan cualquiera de sus DVD/BD, disminuyan la velocidad a 1/4 y quéjense todo lo que quieran. Pero no intenten encontrar oro en donde hay oropel.
Suker Punch es un pastel con mucha crema, adornos, florituras y fruta. Pero con poquito pan. Es como el banquete que se dan en Hook ¿recuerdan? Colorido, copioso. E imaginario.
Y sí me la compraré. Y, con las escenas de acción en SP, le doy mi voto de confianza a Snyder con Superman. Que lo ponga a soltar golpes kriptonianos.









