Ah, Pink Floyd dentro de un NES. Me encanta que la gente tenga las ganas de hacer estas cosas.
Pueden ver más aquí.
Ah, Pink Floyd dentro de un NES. Me encanta que la gente tenga las ganas de hacer estas cosas.
Pueden ver más aquí.
Una bonita representación gráfica de distintos viajes en el tiempo en películas y series de televisión. Lo mejor son las paradojas que añade el diseñador. Clic para verla más grande, amiguitos.
Vía io9. El original en Information is Beautiful.
Primero se los dije. Ya empezaron a salir los tracks no conocidos de Maiquel. Este clip es de ‘A place with no name’, cuyo título y melodía recuerdan a ‘A horse with no name’, desde luego. Esperen el disco con cantantes vivos a dueto con Jacko. Digo, si Mijares lo hizo con Pedrito Infante.
Luego a los fans de World of Goo les va a encantar esto. Una sustancia orgánica desconocida se encontró flotando en el Mar Chukchi, al norte de Alaska. En teoría, han visto una ‘fila’ de hasta 19 km del moco, que es negro y se adhiere con cierta facilidad al hielo, según un guardacostas llamado Terry Hasenauer. El mismo hermano encontró medusas en una muestra, junto con huesos y plumas de un ganso muerto. Abajo, un video desde el aire y otro de lo que espero, no sea el destino de la baba desconocida.
Vía io9
Finalmente el libro más grande del mundo. Y no, no es Crepúsculo ni El Caballero de la Armadura Oxidada. O el buen libro. Se llama Bután: una odisea visual a través del reino y es un compendio de fotografías de esa región asiática. Mide 2.1 metros de alto por 1.5 de ancho (cerrado), tiene 122 páginas y pesa nada más 60.3 kilos. Fue creado por Michael Hawley, científico del MIT, con la intención de recaudar fondos para construir escuelas en Bután y Camboya. El libro ya fue certificado por los Guinness World Records. Se editaron 500 copias. ¿El precio? 30,000 dólares en Amazon.
Colofón sé que probablemente yo sea el único que no había visto la versión Elba Esther del Keyboard Cat, pero me cagué de risa. Luego me acordé que esa es la líder de los maestros. Pinche mafiosa de cagada. Disfruten y luego lloren.
Primero en Brasil han decidido que La Pequeña Lulú tenía que crecer y tener un cómic que relate sus aventuras adolescentes. El personaje, además, tiene su propio blog y cuenta de Twitter.
Quino, por favor deja protegida a Mafalda para que no hagan una versión adulta tree hugger y que coma sopa. Yo nomás digo.
Eso sí, está cagadito que a Tobi le digan Bolita.
Luego se planea la secuela de Monsters Inc. No me gusta la idea. Miren, no todo necesita una segunda parte y esta cinta de Pixar es ejemplo de ello. El final estuvo lo suficientemente abierto para que cada quien sacara las conclusiones que quisiera acerca de lo que vio Sully al volver a abrir la puerta. Muchos dijeron, en su momento, que se topó con la hija de Boo, o con ella misma un par de años más crecida. Pero no saber es parte del encanto.
Vía Cinematical
Finalmente el video de abajo me lo mandó Chóstomo una noche que se antojaba gris pero recuperó toda la felicidad después de verlo. Es una versión en español de She’s a Maniac (ajá, la de Flashdance). Los pondrá de buenas, garantizado. El coro es una pinche gloria.