Category Archives: Manual

Cómo tener un blog exitoso

    • Lo primero que debe escribir es “no sé qué escribir”, antecedido de alguna foto de un gato de sonrisa creada por Photoshop.

 

    • Escriba SIEMPRE EN ALTAS, para que sus mensajes no pasen desapercibidos. La gente lo amará.

 

    • Su hijo es una persona adorable, todo el mundo lo ama, es el mejor chico del mundo, es Superman, es Dios, es Elvis y usted está obligado a usar su foto como imagen de perfil. Ignore esos comentarios acerca de que el fruto de sus entrañas es un bastardito que le quita el caparazón a las tortugas y se sorbe los mocos, amén de morder a todos los humanos con los que se cruza. Hablan por envidia.

 

    • El mejor diseño es: letras amarillas, fondo blanco, elementos extra en naranja, verde y bermellón. Si puede escoger la tipografía, use algo que se vea gótico.

 

    • Cuando no tenga pareja o le hayan puesto los cuernos, quéjese de lo asqueroso que es el amor y de lo completamente imbécil que es la gente cursi. Luego, cuando alguien decida tener una relación con usted, llénelo todo de jodidos osos de peluche montando arcoiris mientras beben una malteada preparada por un unicornio que usa calzones de encaje.

 

    • Cuando note que tiene dos comentarios en un post, siéntase como el rey del mundo. Cuando tenga 30, es usted Jesucristo encarnado. Cuando supere esa cifra, haga algún post que aparente ser despreocupado y enuncie: “a las dos o tres personas que leen este blog”.

 

    • Si la audiencia baja, realice la antiquísima técnica del Post Nostálgico. Basta poner un par de líneas de texto, una imagen y un video de YouTube. Entre los temas ganadores: dibujos animados como Don Gato, Los Picapiedra, Transformers, Los Pitufos y Monchichis. O música que usted escuchaba hace 15 años y que definitivamente es mejor que la que escuchan los mocosos de estos días. Usted puede tener 20, 30, 40, 50 años, no importa. A cada generación le sigue otra que es más idiota.

 

    • No importa si ya lo vio en Twitter, Facebook y hasta en hi5 (todavía existe): lo que usted publica es una novedad. Es tan, pero tan nuevo, que ni los que generaron la nota se han enterado.

 

    • Deje de escribir por dos meses. Usted tiene una vida. De acuerdo, probablemente no, pero eso hará parecer que sí.

 

    • No hay títulos cursis, sobrados o plagiados. Si usted quiere llamar a su blog “Notas sobre mi paso por este planeta”, hágalo. También se valen: Niuby, si es de videojuegos, Fireguoyer si es de tecnología, Toque se Quedan si es grupal. Mire, la gente es tonta y seguramente confundirá su estilo con el de los originales.

 

    • De cada tres posts, uno de ellos debe titularse “Chichis” o “T*tas” o “Bien ricardas” y se debe componer de las imágenes que guarda en una carpeta, dentro de otra carpeta, dentro de otra carpeta en la única computadora que hay en su casa y que es la misma que usan sus papás y su hermanita para hacer la tarea.

 

    • Ponga la foto de una celebridad y declare que es su novio (a). Eso es de ganadores.

 

    • Deje de escribir de nuevo, ahora por tres meses.

 

    • No existe el plagio en los blogs. Es un mito, una leyenda. Traduzca un post de algún blog exitoso en inglés usando Babelfish, intente corregir la gramática, póngalo en su blog. Nadie se va a dar cuenta, porque en realidad, solo usted y sus amigos tienen Internet.

 

    • Si usted es mujer, ponga una foto en la que se le vean medias tetas o nalgas, mientras muestra un libro, una credencial, un ladrillo. Lo que sea. Luego, cuando le reciba comentarios acerca de las partes mostradas, quéjese porque “esa no era su intención” y “los hombres son unos cerdos” y “yo solo quería mostrar mi ladrillo/credencial/libro”. Pero no quite la foto.

 

    • En la biografía obligatoria, ponga una frase de Sabines que en realidad sea de Lope de Vega. O autodiagnostíquese como bipolar, tripolar, cuatripolar y pentapolar.

 

    • Firme cada post con algún tipo de rúbrica que lo distinga del resto del peladaje. Como “yo soy rocanrrol” (sic).

 

    • Sacar fotos de Twitpic para hacer entradas en su blog es lo más cercano a volverse un profesional de la comunicación.

 

    • Si usted está dispuesto a pagar por un dominio, escoja siempre uno .net. Mire, no importa si usted es solo una persona y es un blog personal que nadie conoce. Distíngase. Si es posible, obtenga un .org y, más allá, un .edu.

 

    • Cuando alguien le espete: “¡hey, no he sabido nada de ti!, conteste ofendidísimo: “¿Cómo? ¿No lees mi blog?”

 

    • No hay escritores ignorantes, solo sin iniciativa. Si usted sabe que no tiene una opinión real y fundamentada acerca de nada, para eso están los sitios oficiales y columnas en línea de mucha gente a la que se le ocurren cosas que a nadie más y que, locos ellos, hacen de ello un trabajo. Para que nadie note que está usando esas fuentes, cópielas primero a un documento en Word y busque sinónimos para la mayoría de las palabras. Entre más rebuscadas, mejor. Así uno suena listo, sabio, culto, ilustrado, instruido, leído, sabido, educado, inteligente, competente.

 

  • Cuando hayan pasado otros cuatro meses, prometa que, ahora sí, va a escribir más seguido. Luego, no haga nada.

Cómo aparentar ser profesional al dar una conferencia

Sepa usted que en algún lugar de la ciudad en donde vive, en este momento se está llevando a cabo una conferencia. De “algo”. De lo que sea. Ya sea que su lugar de origen sea grande o pequeño y posea uno, dos, tres Jolideyines, en uno de esos salones se lleva a cabo una plática acerca de un medicamento que le va a ganar a todos los otros medicamentos, cómo bajar de peso de manera exitosa, como dar una conferencia de manera exitosa y cómo ser exitoso de manera exitosa. Luego, termina con una ponencia de cómo limpiar el salón de manera exitosa. O presentan un videojuego. O el gadget que dominará sobre todos los otros gadgets hasta que Apple saque otro.

El punto es que siempre van a encontrarse gente hablando. Ya sea en eventos “tecnológicos” de dudosa validez (por ejemplo, esos que anuncian que tienen una velocidad de bajada en Internet de 20, 30, 40 y sopetecientos gigas) o en reuniones de médicos. Y, dado que la ruleta gira y gira y en algún momento puede tocarle a usted, van estos consejos para que sea un maestro del arte de pararse frente a 400 personas que no lo están escuchando.

Logística

  • Si necesita de equipo especial, comuníquelo a los responsables cinco minutos antes de comenzar. Es su problema si no pueden encontrar una cámara de documentos que lea microfilm. Tampoco importa si usted sabía que el montaje llevaba días realizándose y no se le antojó pedirla desde entonces.
  • Llegue tarde. Pero no cinco minutos tarde, veinte. Treinta. Si puede, una hora tarde. Así la gente sabrá que usted es importante.
  • Comunique a los organizadores que va a llevar usted su presentación. No les diga que la tiene en un formato que solo se abre con Lotus.
  • Pida que la formación de los asientos sea en filas. Luego, cuando llegue, dígales a los asistentes que no, que se levanten y hagan ruedas de equipos de trabajo. Luego, no los ponga a trabajar.
  • Si el horario de su ponencia es de 7:00 am a 9:00 am, llegue a las 8:15, corte a las 9:30, termine a la 1:00 pm.
  • Si alguien va a apoyarlo en alguna capacidad al momento de pasar su presentación, haga que le espere o le acompañe una noche antes mientras usted se hace pendejo jugando buscaminas. Luego, dígale que mejor se la da a la mañana siguiente. Llegue con varias hojas impresas, texto tachado y fotos de sus hijos y pida “que le armen algo rápido con eso”.
  • Si es usted el organizador, haga que la sede de las pláticas sea en la playa. Luego, atiborre el horario de los asistentes para que no tengan tiempo de nada sino hasta las 11 pm, cuando hasta la tienda de regalos está cerrada.
  • Póngase histérico por lo que sea una noche antes y deje preocupado a todo mundo. Al día siguiente, llegue sonriente.

Estética

  • Su presentación es muy importante. Así que use a placer el catálogo de imágenes incluidas con su suite de ofimática, como ese simpático mono de alambre que se rasca la cabeza y tiene un signo de interrogación por encima.
  • Exija a la gente encargada que le pongan “la canción esa que está de moda” en “la novela que ve mi mujer”. Cuando se tope con rostros de desconcierto, quéjese con los organizadores.
  • Deje el USB de su presentación en su cuarto. Puntos extra si lo deja en el buffet. Triples si lo olvida en su casa.
  • La gente ama: los cachorros con sonrisas en Photoshop, los bebés que muestran el dedo medio y las fotos del producto de la competencia con una enorme equis roja encima. Use todos cuantos pueda.
  • En su presentación debe usar todo el texto posible. De todos los colores. Si puede, ponga tonos oscuros para la letra sobre fondos negros.
  • Use pies de página en su presentación. Como a usted le enseñaron que ese texto debe ir con una fuente diminuta, baje el puntaje a 8. Si la pantalla que pidió es de 2.40 m por 1.50 m y el auditorio es para 1,300 personas, no importa. Luego, niéguese a dar una copia del archivo a sus colegas.
  • Llame “diapositiva” a cada una de las partes de la presentación que preparó con tanto esmero. Como en “¿me pasan la siguiente diapositiva?”.
  • No importa si usted inserta una fotografía en formato 16:9 en una presentación 4:3.
  • Si usted es mujer, llegue de huipil. Si es hombre, de guayabera.

La plática

  • Llegue medio borracho de la cena del día anterior.
  • No importa qué tan concurrida sea su presentación, ingénieselas para saludar a su “cuate” antes de hacer cualquier otra cosa. Localícelo entre el público y si está sentado junto a una mujer hágale señas de “ya te ví ¿eh?”.
  • Si usted ha tenido 37 eventos en el lugar en el que está, siempre contratan a la misma empresa de audio y ha usado su equipo cada vez, de todas maneras equivóquese al usar el micrófono. Si está prendido, apáguelo, si está apagado, sáquele las pilas, si es fijo a un pedestal, háblele de lado, si es de solapa, póngaselo por dentro de la ropa, si es de puño péguele, tósale, sóplele, todo eso que le dicen que NO haga. Cuando todo falle, voltee a ver al personal de audio con cara de “esto nunca me había pasado” y “es su culpa, cabrones”.
  • Ya con el micro encendido, tome todas sus notas en papel, estrújelas, muévalas, sacúdalas. Se oye muy bien, sobre todo cuando hay cuarenta bocinas en el lugar.
  • Abra con un chiste. No importa si las risas son forzadas y escasas, acúselos de tener flojera porque es temprano y oblíguelos a aplaudir y gritar el nombre de la marca.
  • Empiece su presentación y deténgala a los cinco minutos porque no le dieron un apuntador láser. Después de que vea que la gente corre cual pollos recién degollados, saque su propio laser pointer.
  • Haga ruidos de sable láser de Star Wars cuando lo encienda. Simule una batalla. Eso nunca nadie lo ha visto.
  • Hable bajito. Cuando le suban el volumen al micro, grite. Cuando le bajen de nuevo, regrese al primer nivel. Manténgalos adivinando.
  • Enójese porque usted le dio una versión preliminar de un mes antes de su presentación al personal que la está corriendo y recrimíneles por no haberse dado cuenta.
  • Diga que el laser pointer no sirve. Luego, hágalo funcionar de manera correcta, note que no estaba presionando ningún botón y finja que usted “lo arregló”.
  • El break de café dura: 10 minutos si está proyectado que sea de 15, cinco minutos si es de 20, 20 minutos si es de 10 y 30 minutos si no había ninguno programado.
  • Diga que se va a “ir rapidito” y luego hable sin cesar durante dos horas. No importa si era algo de 20 minutos.
  • Póngase justo entre el haz de luz del cañón y la pantalla.
  • Cada vez que le pidan datos duros, diga que solo tiene los del año antepasado.

Y una cosa más

  • Intente dar un anuncio para los asistentes justo cuando la mitad ya esté afuera del auditorio y la música esté a todo volumen. Sí, la de la novela esa que ve su esposa.

Guía para conversar en julio

¿Es usted de esa raza extraterrestre que, como yo, no sabe nada de futbol? ¿La última vez que vio un partido fue porque su cuñado estaba jugando Fifa en el 360? ¿Tiene, necesariamente, que soplarse cinco minutos de conversación de futbol durante una junta de trabajo? ¿Se está comiendo las uñas porque ya viene el Mundial y no tiene idea de qué decir?

No sufra. Le presento esta colección de frases que pueden ser usadas en cualquier situación. No tema, usted sabrá cómo acomodarlas dependiendo de las preguntas o afirmaciones de su interlocutor, sea su jefe, un taxista o el señor de los tacos.

  • Igual y este año sí la hacemos
  • Vamos muchachos
  • Estuvo cabrón ¿no?
  • Pus es que hacen changüiches, no goles
  • Es que el árbitro les tuvo mala leche. Pus claro, es extranjero.
  • Pinches penales
  • Ya volvieron a perder estos pendejos.
  • Claro, si nomás fueron de compras (no, no importa que el Mundial sea en Sudáfrica)
  • Nomás fueron de vacaciones
  • Jugaron como nunca, perdieron como siempre

Yo sé. Todo ello suena idiota, pero créame, aparecerá usted como un verdadero experto en temas futbolísticos. ¡No se aburra! ¡Sea el alma de las fiestas!

Escriba un libro de superación personal en 8 simples pasos

Mire, en realidad usted es pobre porque quiere serlo. Hay muchas oportunidades de que usted se pueda hacer de muy buen dinero estafando ayudando a la gente que necesita superar ciertos problemas. Si tuvo la fortuna de ir a la primaria, está vivo, respira y puede escribir más de dos palabras seguidas, está de suerte. Escriba un libro de superación personal y el dinero vendrá solo.

1. Identifique los problemas más comunes que tienen las personas. No tendrá que pensarlo mucho, en el noticiario de la noche los mencionan por lo menos cuatro veces a la semana, los ilustran con bonitas gráficas de barras y hasta entrevistan a presuntos afectados. A saber: el sobrepeso, el estrés, la falta de trabajo, la falta de comunicación en la pareja, los divorcios, la inseguridad. No necesita ser experto en ninguno de estos temas.

2. Ya que haya seleccionado el problema que erradicará con su texto, escoja una metáfora que le dará el hilo conductor al libro. No importa que sea, mire, hasta con queso se han hecho comparaciones imposibles. La gente que compra libros de superación personal está dispuesta a creer lo que sea con tal de que alguien les solucione la vida. Tomemos al bagel con queso crema y mermelada como un ejemplo.

3. Compare cada aspecto que se le ocurra acerca del problema con los elementos de su metáfora.

“Cuando una pareja deja de comunicarse, es como si comiéramos el bagel, primero una mitad, luego la otra, después el queso a cucharadas y lo mismo la mermelada. El sabor es similar, pero todo está desligado y no llega a ser tan magnífico como cuando el queso crema de la comunicación sirve de cohesión para cada mitad de pan tostado de la pareja”

¿Ve? No es complicado.

4. Es obligatorio que usted se invente amigos, compañeros de trabajo y familiares a quienes supuestamente ya les haya compartido su “filosofía de vida”. Eso le servirá para insertar anécdotas (falsas) que a cualquier lector le parecerían insulsas, pero que el ávido buscador de superación personal devorará con placer. Digamos:

“Ese día, John me había invitado a su casa a desayunar. John tiene una esposa bellísima, Pam y dos hijos, Jim y Jack. Al llegar, pasé más de cinco minutos esperando a que me abrieran la puerta y luego, otros cinco esperando a que, entre regaños a los niños, llamadas por teléfono y gritos entre la pareja, me indicaran cuál sería mi lugar en la mesa. Al pasar John cerca de mí, le tomé del brazo y le dije:

- Este bagel no está completo

-¿De qué hablas? No hay bagels y desayunaremos panquecas.

-Ya me entenderás.”

5. Incluya ‘testimonios’ de personas a quienes su filosofía les haya cambiado la vida por entero. No importa si es la primera edición de su libro.

6. ¿Preocupado por la ‘soluciones’ que tiene que aportar? No se angustie. En realidad, lo que tiene que hacer es decirle a los gordos que no coman tanto y que hagan ejercicio; a las parejas que hablen; a los que viven en estrés permanente, que necesitan relajarse. Es lo que la gente quiere escuchar, la solución más sencilla, pero adornada bellamente por alguien a quien se le ocurran todo tipo de adjetivos llenos de merengue.

7. Si ninguno de los temas le inspira, hay un camino todavía más fácil. Explote los clichés que dicen que los hombres y las mujeres tienen formas de sentir, actuar y pensar muy distintas entre si. Si no se le ocurre ninguno, no hay problema: cada comediante mexicano tiene una rutina en la que critica a las suegras, a que las mujeres son celosas, a que los hombres beben todo el tiempo. Sintonice el canal de televisión abierta que prefiera y deje que la musa lo atropelle.

8. Es su pequeña biografía debe indicar que vive en un pueblo encantador del país de su predilección, con su esposa, sus gemelos (as) y un perro que puede ser labrador, collie, basset hound o pastor inglés, pero nunca doberman, xoloescuintle, bulldog francés ni chihuahua cabeza de venado. No importa si no tiene nada de ello.

La verdad, si usted no logra el éxito con estos consejos, es que le hicieron la lobotomía. Si Carlos Cuauhtémoc Sánchez pudo hacerlo, un zombi sin cabeza también puede.

Y ya sabe, lo importante es el bagel. El bagel.

Cómo hacer una telenovela mexicana

1. La época de copiar a los hermanos Grimm, a Perrault y otros autores se acabó hace algunos años. ¿Para qué esforzarse en darle una versión más a los cuentos de hadas, si alguien ya lo hizo por usted? Mejor revise lo que han hecho los colombianos y los argentinos.

2. La protagonista de su historia debe ser castaña, porque es bien sabido que las mujeres de cabello oscuro tienen buen corazón y las rubias son unas verdaderas hijas de puta. Siga alimentando ese rencor social, total, si ocurre una revolución (cosa harto improbable), se muda a Miami y todo solucionado.

3. Contrario a los rumores, usted no necesita actores para su telenovela.

4. Adquiera los derechos de transmisión de una telenovela extranjera. Luego, si tiene éxito, vuelva a hacerla pero con sus propios actores. Mire, a la gente le encanta el double-dipping y no le va a importar si acaba de ver exactamente lo mismo un mes antes. (Véase la primera imagen)

5. El protagonista de su historia debe ser alto, guapo, musculoso y extranjero. Vamos, lo que ninguna de las mujeres que verán su telenovela se va a cenar jamás. En serio, ja-más. No, de verdad.

6. En su historia, los habitantes del fraccionamiento más exclusivo de la ciudad (que hasta nombre en inglés tiene y hay que darle un password al portero para entrar), se codean con los de la peor colonia de la peor delegación. Ahí no existen el narcotráfico ni los asesinatos y los vecinos se apoyan entre todos y se quieren bien. Mire, si tiene dudas, vea Nosotros los Pobres y Ustedes los Ricos con San Pedrito Infante.

7. ¿No tiene un proyecto para presentarlo en su televisora? Proponga hacer una nueva versión de una telenovela que haya tenido éxito en el pasado. En el documento que entregue, use mucho las palabras ‘actual’, ‘más atrevida’, ‘nuevos paradigmas’. Mientras lo aprueban (porque lo harán), hágase de los libretos de la primera versión, añada algunos personajes y escenas en donde se le vean bien las tetas a la protagonista.

8. Haga una telenovela juvenil. Es fácil, simplemente vista a las niñas como personajes de hentai. Nadie se fija en los tipos. Todos, pobres y ricos, van a la misma escuela y tienen aventuras y periecias. Los actores pueden tener entre 12 y 30 años para representar a jóvenes de 17.

9. Cuando todo falle, el reparto formará un grupo musical y se presentará en palenques, ferias de pueblo, centros comerciales y patios de escuela primaria de gobierno.

10. Los malos odian porque sí. No hay razón alguna. Hablan solos y siempre están a oscuras en sus habitaciones, sus amigos son igual de malvados y, sin son mujeres, tienen un cuerpo espectacular. Sin son hombres, son Enrique Rocha.

11. Al hacer un remake de una telenovela, no se detenga. Usted puede hacer lo que quiera. Si la descripción del personaje dice que tiene 25 años, ponga a un señor de 50. Nadie se va a quejar.

12. Al final, los malos deben ser castigados. Se vuelve cada vez más difícil con el tiempo, porque antes simplemente terminaban en la cárcel, pero el público actual pide sangre. Revise las sagas de Final Destination y Saw, para inpirarse.

13. La verdad, la fórmula es simple. Chico conoce a chica, uno de los dos debe ser muy pobre, la gente se opone a que se amen, se separan, se unen, se separan, se unen (repita esto si alargan la historia), los malos los atormentan, ellos no se defienden, se unen, los malos mueren de maneras dantescas, chico se casa con chica en la playa (aunque la historia suceda en la delegación Álvaro Obregón), todo mundo asiste a la boda. Ponga ‘FIN’ en la pantalla con la tipografía más cursi que encuentre.

Haga su propia película mexicana

2_1280x1024

  • Escriba o consiga un guión divertido, algo que eche mano del lenguaje cinematográfico, que sea entretenido y sin mayores complicaciones que una buena historia. A continuación, quémelo. Con todo y guionista, si se puede.
  • Si es director, es su obligación que la película toque los corazones de quienes la ven, mientras plantea importantes cuestiones políticas y, además, imprimiendo cierto sentido de responsabilidad social. Es decir, fílmela todo lo aburrida posible.
  • Consiga el mejor equipo de audio posible y dedíquese una noche entera a estropearlo. Las voces de sus actores deben perderse en locación. Es más, si un teléfono tiene que sonar en una escena, lo callará todo, ruido ambiente incluido.
  • Para dirigir actores, usted debe tomar notas de todas las obras de teatro que se monten en cualquier ciclo de teatro universitario. Lo mismo para los encuadres. Nadie quiere ir al cine a ver un manejo de cámaras que maree a la gente ¿no?
  • El 45% de los personajes vivirán en Polanco, otro 45% en la Condesa y el 10% restante, en la calle o en vecindades en donde la gente muere de formas violentas a diario.
  • Para que su personaje exprese sorpresa ante la llegada de otro de posición económica elevada, debe decir: “Vóitelas, ya llegó el catrín ese todo fufurufo”. Hey, funcionaba en las películas de Pedro Infante.
  • Marque al 01 800 BICHIR para conseguir a la mitad de su reparto.
  • Deberá incluir a uno de los siguientes, mínimo: Carmen Salinas, Jaime Camil, Ernesto Gómez Cruz, María Rojo, Cecilia Suárez, Rafael Inclán, Bárbara Mori o las tetas de Ivonne Montero.
  • Prevención: “los chavos” seguro irán a ver su película. Aprenda todo lo posible acerca de música viendo la lista de los más vendidos en Rock en Español de Mixup. Invítelos para hacer el soundtrack.
  • Una de las canciones de su banda sonora debió ser un éxito en los 70, reinterpretada por Moderatto o Ximena Sariñana y con posibilidad de hacerle algún mix, para el ‘antro’ ¿sabe?
  • Aunque sea administrador de empresas, su ‘sueño’ siempre fue hacer cine. De hecho, montaba shows, grababa gente y lo proyectaba en una pared a la tierna edad de cinco añitos.
  • Cuando tenga dudas de algún diálogo, añádale groserías. Muchas. No importa si no sabe usarlas, la gente se va a reír.
  • Si su cinta es animada, no gaste mucho. Hágala en Flash.
  • Hay 293 maneras distintas de hacer reír a una persona con la palabra ‘huevos’.
  • Cuando todo falle, échele la culpa al estudio, que no promocionó su película, a los estrenos hollywoodenses que acapararon la taquilla, pero nunca, jamás, a lo insufrible que haya quedado el producto final.